La pérdida auditiva y el tinnitus se asocian con mayores tasas de cardiopatía en adultos estadounidenses
Los datos de NHANES relacionan la pérdida auditiva y el tinnitus con mayores tasas de enfermedad cardiovascular en adultos estadounidenses, sumando pruebas de que la audición refleja la salud de todo el organismo.
En proporción a su tamaño, el oído es uno de los órganos que más sangre necesita. Las delicadas células sensoriales del oído interno dependen de un aporte constante y abundante de oxígeno; por eso los investigadores consideran cada vez más la audición una ventana a la salud circulatoria.
Un nuevo análisis de una importante encuesta nacional de salud de EE. UU. plantea una pregunta directa: ¿los adultos con pérdida auditiva o tinnitus tienen más probabilidades de padecer también enfermedad cardiovascular aterosclerótica, la obstrucción arterial responsable de la mayoría de los infartos y muchos ictus?
Sobre este estudio
Título: Association between hearing loss, tinnitus, and atherosclerotic cardiovascular disease among American adults: A cross-sectional study
Autores: Luniao Ma, Xuhui Huang, Yangyang Chen, Huimin Zhang, Yao Zeng, Xushan Chen, Rucheng Huang, Xiaona Tang
Afiliaciones: Séptima Facultad Clínica de la Universidad de Medicina China de Guangzhou, Shenzhen, China
Revista: Medicine, volumen 105, número 32, publicado el 7 de agosto de 2026
Tipo de estudio: Análisis transversal de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES) de 2015 a 2018
Contexto: por qué los investigadores estudiaron este tema
La enfermedad cardiovascular aterosclerótica, o ASCVD, aparece cuando los depósitos grasos endurecen y estrechan las arterias. Incluye cardiopatía coronaria, infarto, angina e ictus. Como el oído interno recibe sangre de vasos muy pequeños y tiene poca circulación alternativa, el daño por un flujo deficiente puede manifestarse allí pronto.
El tinnitus, la percepción de pitidos o zumbidos sin una fuente sonora externa, también se ha relacionado con factores vasculares en trabajos anteriores, pero había pocas pruebas que conectaran estas tres afecciones en una población amplia y representativa.
El equipo se propuso medir esas coincidencias en una muestra representativa de adultos estadounidenses y comprobar si las asociaciones persistían tras tener en cuenta la edad, el sexo y otros factores de salud.
Cómo se realizó el estudio
Los investigadores utilizaron la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, un programa de larga duración en el que adultos estadounidenses realizan entrevistas y exploraciones físicas. De los 19.225 participantes de 20 años o más en los ciclos de 2015 a 2018, analizaron a 4.320 con datos completos de audición, tinnitus y estado cardiovascular. La edad media era de unos 50 años.
Después utilizaron regresión logística multivariable, un método estadístico que estima la intensidad de la relación entre dos afecciones manteniendo constantes otros factores, y realizaron análisis de subgrupos para comprobar si el patrón se mantenía en distintos tipos de personas.
Qué descubrieron los investigadores
En el grupo analizado, 452 adultos —aproximadamente uno de cada diez— tenían ASCVD. Los adultos con pérdida auditiva tenían muchas más probabilidades de estar entre ellos. Antes del ajuste, sus probabilidades de padecer ASCVD eran unas 3,6 veces mayores que las de adultos con audición normal.
Gran parte de esa diferencia refleja la edad y otras desigualdades de salud, pero la relación no desapareció al controlarlas. Tras el ajuste completo, la pérdida auditiva siguió asociada con unas probabilidades de ASCVD un 49 % mayores.
El tinnitus mostró una historia similar. Los adultos que lo notificaron tenían unas probabilidades no ajustadas de ASCVD 2,4 veces mayores y, tras el ajuste, aún presentaban un 63 % más de probabilidades, una asociación independiente ligeramente más fuerte que la observada para la pérdida auditiva.
Los autores describen las asociaciones como sólidas, pues se mantuvieron en los análisis de subgrupos.
Qué significa para las personas con pérdida auditiva
El estudio no afirma que la pérdida auditiva cause cardiopatía ni al contrario. Sí sugiere que ambas coinciden con suficiente frecuencia como para comentar cualquier cambio de audición con el médico, no solo por los oídos, sino como parte del panorama general de salud. Lo mismo vale para un zumbido persistente: el tinnitus es frecuente y normalmente benigno, pero conviene mencionarlo en una revisión.
Para los adultos que ya controlan una cardiopatía, el hallazgo también funciona en sentido inverso. Los pacientes cardiovasculares quizá deban prestar más atención a su audición, pues los datos sugieren que los problemas auditivos se concentran en este grupo.
Cuando la audición señala problemas de salud más amplios, oír con claridad a diario sigue importando
Un hallazgo así puede hacer que un problema auditivo parezca otra carga médica, pero la necesidad cotidiana es sencilla: oír claramente las conversaciones, especialmente en lugares ruidosos donde los pacientes cardiovasculares suelen notar más esfuerzo. Esa es la función de los nuevos audífonos FDA-OTC para pérdida leve o moderada.
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Limitaciones de esta investigación
Fue un estudio transversal, una instantánea en el tiempo, por lo que no puede establecer qué afección apareció primero ni si una causa la otra. La pérdida auditiva y el tinnitus se basaron en medidas de encuesta, la muestra analizada era una fracción de la población total y factores no medidos, como el historial de exposición al ruido, podrían influir en los resultados. El resumen no informa de financiación ni conflictos de intereses.
Qué hacer con esta información
Considera tus oídos parte de tu panel de salud. Si la audición disminuye o aparece un zumbido, coméntalo en tu próxima consulta y valora una revisión auditiva. Si vives con una cardiopatía, presta a la audición la misma atención periódica que a la tensión arterial. Las pequeñas señales son útiles cuando se detectan pronto.
Ma L, Huang X, Chen Y, Zhang H, Zeng Y, Chen X, Huang R, Tang X. Association between hearing loss, tinnitus, and atherosclerotic cardiovascular disease among American adults: A cross-sectional study. Medicine. 2026;105(32):e50087. Retrieved from PubMed. https://doi.org/10.1097/MD.0000000000050087


