Un estudio relaciona los antecedentes de COVID-19 con peores umbrales auditivos
Un estudio brasileño de 240 adultos halló que las personas con antecedentes confirmados de COVID-19 tenían umbrales auditivos más altos y más del doble de probabilidades de presentar cambios medibles que sus pares no expuestos.
Desde los primeros años de la pandemia, los investigadores han catalogado cómo puede persistir la COVID-19 en el cuerpo, desde fatiga y niebla mental hasta cambios en olfato y gusto. Si el virus también deja huella en la audición seguía siendo una pregunta abierta: los estudios apuntaban en distintas direcciones y muchos se basaban en autoinformes, no en audiometrías formales.
Un nuevo estudio transversal brasileño, publicado en International Archives of Otorhinolaryngology, adopta un método más riguroso. Los investigadores midieron umbrales de tonos puros en 120 personas con antecedentes confirmados de COVID-19 y 120 sin ellos, y compararon ambos grupos oído por oído.
About This Study
Título: Audiometric Profile in Post-COVID-19 Patients
Autores: Mathias Antonialli Castoldi and Fernando de Andrade Quintanilha Ribeiro
Affiliations: Departamento de Otorrinolaringología, Faculdade de Ciências Médicas da Santa Casa de São Paulo, São Paulo, Brasil
Revista: International Archives of Otorhinolaryngology, publicado el 14 de agosto de 2026
Tipo de estudio: Estudio comparativo transversal (120 adultos expuestos frente a 120 no expuestos)
PubMed DOI: 10.1055/a-2873-4569
Contexto: por qué los investigadores estudiaron este tema
Desde hace tiempo se reconoce que las infecciones víricas pueden causar daño auditivo. Sarampión, paperas y citomegalovirus pueden lesionar el oído interno, por lo que los audiólogos se preguntaron pronto si el SARS-CoV-2 haría lo mismo, por efectos directos, inflamación o cambios en el riego de las delicadas estructuras cocleares.
Las pruebas hasta ahora eran contradictorias y los autores describen una incertidumbre real sobre si la COVID-19 es factor de riesgo de pérdida auditiva. Muchos informes anteriores eran pequeños, carecían de controles o dependían de que los pacientes notaran síntomas, algo poco fiable porque los cambios graduales o de alta frecuencia suelen pasar inadvertidos.
El estudio se diseñó para corregir esas debilidades mediante audiometría formal de tonos puros, la prueba clínica estándar en la que se responde a tonos débiles de distintas frecuencias, en un grupo razonablemente grande de adultos expuestos y no expuestos.
Cómo se realizó el estudio
Los investigadores evaluaron a 240 adultos entre 2021 y 2023. La mitad tenía antecedentes confirmados de COVID-19 y la otra mitad ninguna exposición conocida. Todos realizaron una audiometría de tonos puros y se compararon entre grupos los umbrales —los sonidos más débiles detectables con fiabilidad en cada frecuencia— de ambos oídos.
El grupo expuesto también informó de los síntomas de oído, nariz y garganta durante la enfermedad. Así, el equipo comprobó si algún síntoma concreto se asociaba con cambios medibles en la prueba posterior.
Qué descubrieron los investigadores
El grupo con antecedentes de COVID-19 presentó en ambos oídos umbrales tonales medianos predominantemente más altos, es decir, necesitaba sonidos más fuertes. Se hallaron umbrales alterados en el 28,3 % de los expuestos frente al 15 % de los no expuestos, lo que equivale a una razón de probabilidades de 2,24 (intervalo de confianza del 95 %: 1,18 a 4,25).
La comparación de ambos oídos reveló otro patrón: la alteración en el grupo expuesto era a menudo asimétrica y afectaba más a un oído.
Entre los síntomas durante la enfermedad, los más comunes fueron molestias nasales (67,5 %), tos (65,8 %) y pérdida de olfato (60 %). Los auditivos fueron menos frecuentes: tinnitus en el 19,2 %, dolor de oído en el 18,3 % y pérdida auditiva en el 18,3 %. Solo dos se asociaron estadísticamente con cambios medibles: pérdida autodeclarada (razón de probabilidades 8,9) y tinnitus (3,7).
Obsérvese la diferencia: el 28,3 % de los expuestos tenía cambios medibles, pero solo el 18,3 % había informado de pérdida como síntoma. Algunas personas presentaban cambios audiométricos que al parecer no habían notado ni atribuido a la enfermedad.
Qué significa para las personas con pérdida auditiva
Para los muchos adultos que han tenido COVID-19, el estudio no es motivo de alarma: la mayoría de expuestos tenía umbrales normales. Pero refuerza la asociación entre la infección y peores resultados en pruebas formales y señala que notar tinnitus o dificultad durante o después de la enfermedad merece atención, no indiferencia.
La lección más amplia trata de la detección. Los cambios auditivos, cualquiera que sea su causa, suelen pasar inadvertidos porque llegan gradualmente o afectan más a un oído o a ciertas frecuencias. Una revisión formal es la única forma fiable de conocer la situación, especialmente tras una enfermedad importante.
Cuando los cambios auditivos pasan inadvertidos
Un hallazgo discreto es que hubo más cambios medibles que personas que declararon pérdida. Esa brecha entre lo que detecta la audiometría y lo que nota la gente es recurrente en la investigación y explica en parte por qué muchos adultos esperan años antes de atender una pérdida leve o moderada.
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Limitaciones de esta investigación
Fue un estudio transversal: la audición se midió una sola vez después de la infección, no antes y después. Sin audiogramas previos, no puede demostrar que la COVID-19 causara las diferencias; los grupos podrían diferir en historial de ruido o afecciones no registradas. Los síntomas también dependían del recuerdo de una enfermedad quizá muy anterior a la prueba.
El estudio se realizó en un solo centro de Brasil y el resumen de PubMed no desglosa gravedad de la infección, vacunación ni variante vírica. Tampoco detalla financiación ni posibles conflictos de intereses.
What to Do With This
La conclusión práctica es sencilla. Si notaste tinnitus o dificultad durante o después de una infección por COVID-19, esos síntomas mostraron la asociación más fuerte con cambios medibles, por lo que una evaluación formal es un siguiente paso sensato. Incluso sin síntomas, una revisión ocasional exige poco esfuerzo: nuestros oídos no siempre nos avisan cuando algo cambia.
Castoldi MA, Ribeiro FAQ. Audiometric Profile in Post-COVID-19 Patients. International Archives of Otorhinolaryngology. 2026. Retrieved from PubMed. https://doi.org/10.1055/a-2873-4569


