Los padres apoyan la prueba de audición neonatal, pero omiten el seguimiento, según un estudio
Una encuesta a 494 padres en un hospital de tercer nivel del norte de la India encontró un amplio apoyo a la prueba de detección auditiva neonatal, junto con un punto ciego llamativo: casi el 92 por ciento no veía necesario hacer las pruebas de seguimiento que convierten una detección en un diagnóstico.
Cada año nacen muchos niños con una pérdida auditiva que podría identificarse en las primeras semanas de vida. Los programas de detección auditiva neonatal existen precisamente por eso. Si se detecta a tiempo, la pérdida auditiva infantil puede tratarse oportunamente para proteger el desarrollo del habla, del lenguaje y cognitivo. Si se detecta tarde, la misma afección puede marcar en silencio toda la trayectoria educativa de un niño.
Pero la detección es solo el primer eslabón de una cadena más larga. Un recién nacido que no pasa la prueba inicial necesita pruebas de confirmación, y un niño con pérdida auditiva confirmada necesita una intervención oportuna. Un nuevo estudio de la India planteó una pregunta práctica: ¿los padres realmente entienden esta cadena? Las respuestas muestran con exactitud dónde se están quedando cortos los mensajes de salud pública.
Título: A Situation Analysis of Parental Awareness Regarding Childhood Hearing Loss to Inform Health Communication Strategy
Autores: Monika Patel, Shruti Singh, Ujjwal Sourav, Hukam Singh, Rahul Bagla
Afiliaciones: Department of Otorhinolaryngology and Head and Neck Surgery and Department of Community Medicine, Government Institute of Medical Sciences, Greater Noida, India; Department of Community Medicine, Amrita School of Medical Sciences, Faridabad, India
Revista: Cureus, publicado el 22 de julio de 2026
Tipo de estudio: Encuesta transversal basada en cuestionarios
DOI de PubMed: 10.7759/cureus.113150
Antecedentes: por qué los investigadores estudiaron este tema
El equipo de investigación, con sede en el Government Institute of Medical Sciences de Greater Noida, trabaja en un entorno donde la detección auditiva neonatal universal, a menudo abreviada como UNHS, aún se está ampliando. La UNHS consiste en evaluar la audición de todos los recién nacidos antes del alta, y no solo la de los bebés con factores de riesgo evidentes. Ese enfoque universal es importante porque una gran parte de la pérdida auditiva infantil se presenta en bebés sin ningún factor de riesgo conocido.
Los investigadores diseñaron el estudio como una encuesta de conocimientos, actitudes y prácticas, normalmente abreviada como KAP. Se trata de una herramienta habitual de salud pública: las preguntas de conocimiento miden lo que las personas saben sobre una afección, las de actitud miden cómo se sienten respecto a la detección y el tratamiento, y las de práctica registran lo que las familias realmente hacen. El objetivo declarado no era calificar a los padres, sino identificar las brechas específicas a las que debería apuntar una campaña de comunicación en salud.
Cómo se realizó el estudio
La encuesta se realizó en un hospital de tercer nivel del norte de la India entre noviembre de 2023 y octubre de 2024, e incluyó a 494 padres y cuidadores. Los datos se recopilaron en entrevistas presenciales realizadas en hindi, con un cuestionario semiestructurado previamente validado que abarcaba los factores de riesgo de la pérdida auditiva infantil, el diagnóstico temprano, las actitudes hacia la detección y el tratamiento, y las prácticas de búsqueda de atención.
En lugar de quedarse en los porcentajes, el equipo sometió los resultados a un análisis de situación formal. Con el P-Process de Johns Hopkins, un marco estructurado para diseñar programas de comunicación en salud, organizaron los hallazgos en una matriz FODA de fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas. El resultado se parece menos a una boleta de calificaciones y más a una hoja de ruta estratégica para las autoridades sanitarias.
Lo que encontraron los investigadores
El hallazgo principal es lo que los autores llaman la paradoja de la utilización de servicios. El apoyo a la detección auditiva neonatal fue muy alto: 420 de los 494 participantes, es decir, el 85 por ciento, la respaldaron. Sin embargo, 454 participantes, un notable 91.9 por ciento, creían erróneamente que no eran necesarias más pruebas después de la detección inicial. Los autores llaman a este patrón “apatía ante el seguimiento”, y es importante porque la detección sin un seguimiento de confirmación no puede llevar a un diagnóstico, y mucho menos a un tratamiento.
El conocimiento de los factores de riesgo se inclinaba claramente hacia lo que los investigadores describen como riesgos visibles. La secreción del oído fue reconocida como señal de alerta por 459 participantes (92.9 por ciento) y el sarampión por 405 (82 por ciento). En cambio, el conocimiento de los riesgos prenatales y perinatales invisibles, como una estancia en la unidad de cuidados intensivos neonatales o las infecciones maternas durante el embarazo, siguió siendo escaso.
Otras dos cifras destacan. Solo 30 participantes, alrededor del 6.1 por ciento, conocían los centros gubernamentales que ofrecen servicios auditivos. Y menos de la mitad de los padres creía que un niño con pérdida auditiva podría llegar a desarrollar un habla normal, una actitud que los autores describen como pesimismo sobre los resultados y clasifican como una amenaza externa para el éxito del programa de detección.
En el lado positivo de la matriz FODA, la muestra mostró un alto nivel de estudios universitarios y un buen cumplimiento de la vacunación: 396 participantes (80.2 por ciento) tenían sus vacunas al día. Los autores lo ven como una oportunidad concreta: las familias ya acuden de forma constante a vacunar a sus hijos, así que las clínicas de vacunación podrían servir también como puntos de contacto para la educación sobre salud auditiva.
Qué significa para las personas con pérdida auditiva
La lección central del estudio es que conocer algo y actuar en consecuencia son cosas distintas. Los padres de esta muestra no se oponían a la detección; de hecho, la apoyaban abrumadoramente. Lo que les faltaba era entender que la primera prueba es un punto de partida, no un veredicto. Las campañas de comunicación que celebran las tasas de detección pero ignoran el paso del seguimiento podrían estar ganando la batalla equivocada.
El hallazgo sobre el pesimismo respecto a los resultados puede ser el de mayores consecuencias. Un padre que no cree que el tratamiento sirva de algo tiene pocos motivos para volver a hacer las pruebas de confirmación. Los autores sostienen que los mensajes deberían empezar por lo que es posible: con una identificación e intervención tempranas, muchos niños con pérdida auditiva desarrollan el habla y el lenguaje propios de su edad. Creer en el resultado impulsa la conducta.
Cuando la barrera para la atención auditiva es la falta de conciencia, no la tecnología
Este estudio trata sobre niños, y la pérdida auditiva infantil debe estar sin duda en manos clínicas, con audiólogos pediátricos, pruebas de confirmación e intervención a cargo de profesionales. Pero el patrón que describen los investigadores, en el que las personas reconocen un problema auditivo y aun así nunca dan el siguiente paso, es igual de común en la atención auditiva de adultos. Es frecuente que los adultos esperen años desde que notan las primeras dificultades hasta que actúan, y la falta de conciencia, el costo y el acceso están entre las barreras más mencionadas.

Cerrar esa brecha en los adultos con pérdida auditiva leve a moderada es exactamente para lo que se diseñaron los audífonos de venta libre (FDA-OTC). Panda Air es un ejemplo: un dispositivo moderno con forma de auricular inalámbrico dentro de la categoría de audífonos OTC autoajustables, con procesamiento de sonido WDRC de 16 canales, reducción de ruido adaptativa multibanda y un estuche de carga rápida que ofrece 60 horas de escucha en total.
Una app complementaria opcional puede realizar una prueba de audición por frecuencias a través de los propios audífonos y personalizar la ganancia y la respuesta de frecuencia según el perfil auditivo del usuario, aunque Air también funciona desde el primer momento sin la app ni la prueba. Bluetooth para llamadas, TV y música, una garantía de 5 años y un período de prueba de 45 días que comienza cuando recibe el producto completan el paquete. Una advertencia que vale la pena repetir: los audífonos OTC están aprobados para adultos con pérdida auditiva leve a moderada, mientras que los niños y las personas con pérdida severa o profunda obtienen el mayor beneficio de la atención clínica.
Limitaciones de esta investigación
Se trató de una encuesta en un solo centro, un hospital de tercer nivel, y es posible que los participantes que ya tienen contacto con los servicios hospitalarios estén mejor informados que la población general, por lo que las verdaderas brechas de conocimiento en la comunidad podrían ser mayores de lo que se informa aquí. El diseño transversal capta un solo momento en el tiempo, y las entrevistas presenciales pueden inclinar a los encuestados hacia respuestas socialmente aceptables. El resumen publicado no detalla las fuentes de financiamiento ni los conflictos de interés.
Qué hacer con esta información
Para los padres, el mensaje es sencillo: la prueba de detección auditiva neonatal es el comienzo del proceso, no el final, y una derivación para pruebas de seguimiento merece la misma urgencia que cualquier otra cita pediátrica. Para los sistemas de salud, el estudio ofrece un modelo práctico: combinar los mensajes de salud auditiva con las visitas de vacunación a las que las familias ya acuden. Y para los adultos que llevan años posponiendo el seguimiento de su propia audición, la lección es igual de clara.
Patel M, Singh S, Sourav U, Singh H, Bagla R. A Situation Analysis of Parental Awareness Regarding Childhood Hearing Loss to Inform Health Communication Strategy. Cureus. 2026;18(7):e113150. Consultado en PubMed. https://doi.org/10.7759/cureus.113150


