Una nueva revisión sostiene que gran parte de la pérdida auditiva en el mundo es prevenible, si se toman las medidas adecuadas en los momentos oportunos de la vida.
La pérdida auditiva se suele tratar como una parte inevitable del envejecimiento. Una nueva revisión rebate esa suposición y defiende que una gran parte del daño auditivo puede evitarse mediante una acción deliberada a lo largo de la vida de una persona.
Publicado en la revista de otorrinolaringología HNO, el artículo reúne estrategias de prevención que abarcan desde antes del nacimiento hasta la vejez avanzada, y las traduce en orientación práctica. El hilo conductor de todo ello es que el momento importa: el mismo problema requiere defensas diferentes según la etapa de la vida en que aparezca.
Título: Prevention in otology, the key to lifelong hearing health
Autores: Paul Emmerich Krumpoeck, Lukas David Landegger
Afiliaciones: Christian Doppler Laboratory for Inner Ear Research and the Department of Otolaryngology-Head and Neck Surgery, Medical University of Vienna, Vienna, Austria; Department of Otolaryngology-Head and Neck Surgery, Stanford University School of Medicine, Palo Alto, California, USA
Revista y fecha: HNO, publicado el 19 de junio de 2026
Tipo de estudio: Revisión narrativa
Referencia: PubMed, DOI 10.1007/s00106-026-01780-y
Antecedentes: por qué los investigadores estudiaron esto
La pérdida auditiva es una de las afecciones de salud más extendidas en el mundo, y sus efectos van mucho más allá de los oídos. La revisión señala que puede perturbar el desarrollo del habla en los niños, debilitar la integración social y está cada vez más vinculada a la salud cognitiva en etapas posteriores de la vida.
Los autores organizan su pensamiento en torno a la idea de la prevención en diferentes niveles. La prevención primaria tiene como objetivo evitar que la pérdida auditiva se desarrolle. La prevención secundaria se centra en detectarla precozmente mediante cribado. La prevención terciaria interviene una vez que la pérdida auditiva está presente, trabajando para limitar sus efectos secundarios mediante la rehabilitación. También aparecen algunos términos especializados, como ototóxico, que se refiere a sustancias o medicamentos que pueden dañar el oído interno, y congénito, que significa presente desde el nacimiento.
Su objetivo era sintetizar la evidencia más sólida disponible en una hoja de ruta práctica a lo largo de la vida que los médicos, y por extensión los pacientes, puedan seguir.
Cómo se realizó el estudio
Se trata de una revisión narrativa, lo que significa que los autores seleccionaron y resumieron la literatura existente en lugar de realizar un nuevo experimento. Se basaron en una variedad de tipos de fuentes, incluidas directrices clínicas nacionales, revisiones sistemáticas, estudios epidemiológicos y ensayos clínicos fundamentales.
A partir de ese material, elaboraron un conjunto de medidas preventivas basadas en la evidencia y las ordenaron a lo largo de la vida humana de forma que cada recomendación llegue a la etapa en que resulta más beneficiosa. El resultado se lee menos como un estudio individual y más como una lista de verificación estructurada para proteger la audición a lo largo de las décadas.
Lo que encontraron los investigadores
La prevención, dicen los autores, puede comenzar antes de que un bebé nazca. Señalan las vacunaciones maternas y el asesoramiento en higiene, junto con el cribado de síndromes genéticos y de la infección congénita por citomegalovirus, una causa conocida de pérdida auditiva en recién nacidos.
Tras el nacimiento, la revisión describe el cribado auditivo neonatal universal como un pilar del diagnóstico precoz. Detectar la pérdida auditiva en la infancia, argumentan, abre la puerta a resultados mucho mejores, ya sea mediante implantes cocleares o mediante terapias génicas emergentes actualmente en desarrollo.
Durante la infancia y la vida adulta, el énfasis se desplaza a proteger la audición que ya es saludable. Las vacunaciones recomendadas, la protección frente al ruido fuerte, el uso cauteloso de medicamentos ototóxicos y el control de los factores de riesgo relacionados con el estilo de vida se presentan como formas eficaces de prevenir la pérdida auditiva adquirida.
En las personas mayores, la revisión se centra en la prevención terciaria. Aquí los autores describen la rehabilitación auditiva con audífonos o implantes como algo crucial, no solo para restablecer la comunicación sino para limitar consecuencias secundarias como el aislamiento social y el deterioro cognitivo.
En conjunto, el mensaje es que ninguna intervención individual resuelve la pérdida auditiva. En cambio, un enfoque multifacético y proactivo aplicado de manera constante a lo largo de la vida es lo que reduce la carga global.
Qué significa esto para las personas con pérdida auditiva
Para los lectores, la idea más útil aquí es que la audición es algo que hay que gestionar activamente, no solo reaccionar ante ella una vez que disminuye. Muchos de los pasos recomendados, como proteger los oídos del ruido fuerte y ser consciente de los medicamentos que pueden afectar a la audición, son sencillos y están al alcance de todos.
La revisión también subraya el valor del cribado a cualquier edad. Saber en qué punto se encuentra tu audición, en lugar de suponerlo, es lo que hace posible la acción temprana. Para los adultos, eso significa que los controles periódicos pueden detectar un deterioro gradual antes de que empiece a interferir en la conversación y la vida cotidiana.
Y cuando la pérdida auditiva se produce, los autores presentan la rehabilitación como una inversión en algo más que la audición, ya que mantenerse conectado y activo conlleva beneficios más amplios para el bienestar.
El hallazgo de que el cribado y la rehabilitación son fundamentales para la salud auditiva
Dos temas de esta revisión, la importancia del cribado y el valor de la rehabilitación oportuna, se alinean perfectamente con el funcionamiento de algunos dispositivos modernos de venta sin receta. Donde antes hacerse un control auditivo significaba una cita en el centro, ciertos dispositivos incorporan el control auditivo al propio producto.
Panda Quantum es un dispositivo que refleja ambas ideas. Incluye la funcionalidad de prueba auditiva personal a través de la app de Panda: cuando llega el dispositivo, el usuario lo vincula, realiza una prueba auditiva a través del propio dispositivo y el ajuste se aplica automáticamente en función del resultado, de forma similar a la consulta de un audiólogo clínico. Ese paso de cribado integrado refleja el énfasis en la detección precoz que describe la revisión.
En cuanto a la rehabilitación, Quantum es un dispositivo de receptor en canal de 16 canales con reducción de ruido adaptativa y ajuste auditivo específico por frecuencia que sintoniza la amplificación con el audiograma propio de cada persona, además de Bluetooth para llamadas, televisión y música, hasta aproximadamente 80 horas de batería con el estuche, una garantía de 5 años y una ventana de devolución de 45 días. Vale la pena recordar que los dispositivos de venta sin receta están pensados para la pérdida auditiva leve o moderada, mientras que la pérdida grave o profunda, y los pacientes más jóvenes que menciona la revisión, siguen requiriendo atención clínica. Puedes ver el dispositivo en pandahearing.com/products/panda-hearing-aids-quantum.
Limitaciones de esta investigación
Como revisión narrativa, este artículo resume e interpreta la evidencia existente en lugar de generar nuevos datos, y sus conclusiones dependen de qué estudios eligieron incluir los autores. Es mejor leerlo como una síntesis experta y orientación práctica, no como un ensayo definitivo único.
Las recomendaciones también abarcan entornos y grupos de edad muy diferentes, y lo que es factible en un sistema de salud puede no serlo en otro. En el registro de PubMed revisado aquí no se recogió información específica sobre financiación o conflictos de interés, por lo que los lectores que deseen esos detalles deben consultar la publicación original.
Qué hacer con esto
La conclusión es alentadora: la pérdida auditiva no es simplemente una cuestión de suerte o edad, y hay pasos concretos en cada etapa de la vida que pueden reducir el riesgo o suavizar el impacto. Proteger los oídos del ruido, prestar atención a los medicamentos y hacerse controles auditivos periódicamente son hábitos razonables, y buscar rehabilitación rápidamente cuando la audición disminuye puede ayudar a preservar las conexiones que mantienen la vida cotidiana plena.
Krumpoeck PE, Landegger LD. Prevention in otology, the key to lifelong hearing health. HNO. 2026. Recuperado de PubMed. DOI 10.1007/s00106-026-01780-y.


